CONVERTIR UN SUEÑO EN REALIDAD

BIENVENIDOS A NUESTRA MASÍA
Durante mucho tiempo sentimos el peso de la vida cotidiana en la ciudad: las prisas constantes, el ruido, las pantallas, los horarios. Con el paso del tiempo, nos dimos cuenta de que anhelábamos algo diferente. Un ritmo más pausado. Una conexión más profunda con la tierra. Un espacio donde pudiéramos respirar, descansar y vivir con más conciencia.
Ese anhelo nos llevó al Baix Ebre, un rincón escondido de Cataluña, rodeado de montañas y silencio. Allí descubrimos una masía abandonada, enclavada en el paisaje, olvidada por el tiempo pero llena de alma. Fue amor a primera vista. Incluso entre sus muros resquebrajados y la maleza salvaje, vimos la promesa de algo hermoso: un hogar arraigado en la sencillez, la paz y la naturaleza.
La casa, tal como está ahora, necesita mucho cuidado. Más que unas pocas capas de pintura o arreglos rápidos. Pero la energía del lugar es innegable. El aire es limpio, las estrellas brillan con fuerza por la noche y el silencio se llena con el canto de los pájaros y el susurro del viento entre los árboles.
Hemos empezado el largo, pero emocionante, proceso de restauración de la masía, avanzando en los trámites necesarios para devolverle la vida como un refugio rural. Nuestro sueño es abrirla a otras personas que buscan lo mismo que nosotros buscábamos: un lugar para relajarse, reconectar y encontrar belleza en los pequeños momentos. Creemos que esta casa puede llegar a ser un hogar no solo para nosotros, sino para una comunidad de viajeros, amantes de la naturaleza y personas afines que comparten la pasión por una vida más tranquila.

La masía está en bastante mal estado: muros derrumbados, caminos invadidos por la vegetación y décadas de abandono… ya os podéis hacer una idea. Aun así, estamos listos para aceptar el reto, una reparación a la vez.
A pesar de su condición, el edificio es una auténtica joya. Construido hace siglos y remodelado en 1912, cuenta con gruesos muros de piedra y un carácter atemporal. Tiene un potencial enorme, y estamos entusiasmados por devolverle la vida a su historia.
Lo que hoy le falta a la casa, el terreno que la rodea lo compensa con creces. Rodeada de almendros y olivos, con amplias vistas a las montañas y al cielo, su entorno es impresionante. Es el tipo de lugar que te invita, casi sin darte cuenta, a bajar el ritmo y simplemente estar.

